“En el PRO creemos en la ciencia, en la prevención y en las políticas públicas basadas en evidencia”, sostuvo el partido fundado por Mauricio Macri, en medio de un grave reflote de casos de sarampión y una preocupante caída histórica en las coberturas de vacunación infantil y adolescente.
Y siguió: “Por eso, reafirmamos nuestro compromiso histórico con las campañas de vacunación y con la salud pública como un pilar indispensable para el bienestar de todos los argentinos”.
El show titulado “¿Qué contienen realmente las vacunas COVID-19?”, que se llevó adelante con el aval del presidente de la Cámara baja, Martín Menem, fue un desfile de activistas antivacunas y expositores sin respaldo repitieron viejos mitos, teorías conspirativas, y anécdotas sacadas de redes sociales. El resultado fue la promoción del miedo y la desinformación sobre un factor clave de la tecnología médica.
Con cola de paja por el insólito programa que gestionó su diputada, el PRO se jactó de haber logrado récords de vacunación y un refuerzo en el Calendario Nacional durante la gestión presidencial de Macri.
“Argentina alcanzó niveles récord de vacunación, ampliando coberturas, fortaleciendo el Calendario Nacional y promoviendo una cultura de prevención que permitió mantener controladas enfermedades que hoy, lamentablemente, vuelven a aparecer”, sostiene.
Lo cierto es que, en agosto 2020, el ex ministro de Salud, Ginés González García, denunció el hallazgo de una partida de millones de dosis de vacunas vencidas que habían sido adquiridas durante el gobierno de Mauricio Macri. Nunca se repartieron entre la población ni fueron aplicadas. Además, durante la presidencia del PRO, el Ministerio de Salud fue degradado al rango de Secretaría, con su consecuente desfinanciamiento.
Obviando los detalles de negligencia sanitaria cuando estuvo al mando, el PRO buscó transmitir su preocupación por “la caída en la tasa de vacunación en los últimos años”, remarcando que esta tendencia promovió la aparición de “patologías” que ya casi “no se registraban” en el país.
“No podemos naturalizar este retroceso. Vacunarse no es una opinión: es una responsabilidad individual y colectiva. Desde el PRO impulsamos y acompañaremos siempre políticas que fortalezcan la vacunación, mejoren el acceso a la salud y protejan a las familias argentinas", recalcaron, y concluyeron: “Nuestro compromiso es claro: más prevención, más ciencia y menos enfermedades que ya creíamos superadas”.