La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró como presidenta del país ante la Asamblea Nacional de ese país. Lo hizo luego de que el Tribunal Supremo la designara como mandataria interina tras la captura de Nicolás Maduro, quien ahora se encuentra detenido en los Estados Unidos.
En su primera comunicación como nueva “presidenta encargada de Venezuela”, Rodríguez lanzó un mensaje de conciliación a Estados Unidos que contrasta con el habitual tono beligerante usado contra Washington. «Vengo con dolor, pero también con honor, en nombre de todos los venezolanos y todas las venezolanas, vengo a jurar por nuestro padre Simón Bolívar, cuya sangre del libertador corre por las venas de los venezolanos», añadió.
Delcy Rodríguez hizo énfasis en que buscará la «tranquilidad económica y social» del pueblo de la nación sudamericana.
Mientras, el presidente estadounidense, Donald Trump, la volvió a presionar para que se rinda a las órdenes de los Estados Unidos. “Queremos acceso a todo lo que pidamos, al petróleo, a carreteras y puentes, todo lo que exijamos nos lo tiene que dar”. Más claro, imposible.
Por otra parte, el gobierno de Suiza informó que congela “con efecto inmediato” los bienes vinculados a Nicolás Maduro.