El violento ingreso del mar a la costa sorprendió a quienes se encontraban en la playa y zonas costeras. Según el relato de los testigos, el agua del mar creció de golpe y las olas ocasionaron que varias personas fueran arrastradas y otras resultaran golpeadas contra el piso o diversas estructuras.
Según se informó oficialmente, la víctima fatal se encontraba nadando en una zona rocosa y fue arrojada contra las piedras por la violencia de las olas gigantes. Pese a la rápida intervención de los sistemas de emergencia, no le pudieron salvar la vida.
El titular de Defensa Civil de la provincia de Buenos Aires, Fabián García, confirmó que 35 personas resultaron heridas y que hubo una víctima fatal. “Hay una persona, un joven, un varón fallecido, aparentemente fue empujado por el agua y golpeó contra unas rocas”, declaró a TN. Además, señaló que entre los atendidos también se reportó un hombre que sufrió un infarto y varios lesionados de menor gravedad.
"Hay otra persona que sufrió un infarto que está internada y aproximadamente 35 heridos leves", agregó García.
El funcionario bonaerense contó: "Tanto el equipo de Defensa Civil del municipio como todo el equipo de Defensa Civil de la provincia de Buenos Aires estamos recorriendo el nosocomio a ver cuál es la situación". "Las playas fueron preventivamente evacuadas, más que nada para no tener otro inconveniente", agregó.
"Esto es un evento totalmente imprevisible", siguió García y agregó: "No tiene causa confirmada por la ciencia y no es posible preveer. Hay que llevar tranquilidad de que tampoco significa que va a haber una repetición". Luego, recordó: "Hace años, no mucho, ocurrió en Mar del Plata, de noche. Recuerden que hubo algunos destrozos".
Este fenómeno costero se caracteriza por provocar cambios bruscos y significativos en el nivel del mar. Aunque sus efectos visuales son muy similares a los de un tsunami convencional, la gran diferencia radica en su origen: no es sísmico, sino puramente atmosférico.
Se genera a partir de perturbaciones meteorológicas rápidas, como tormentas intensas o el paso de frentes fríos. Estos eventos crean ondas de presión que empujan la masa de agua y, al llegar a puertos o bahías poco profundas, la oscilación se amplifica y puede causar inundaciones. No son frecuentes en la Costa porque requieren una alineación muy específica de factores: la velocidad, la dirección y la presión deben superar ciertos umbrales para que el fenómeno se desate.
García explicó que lo ocurrido fue fenómeno excepcional. “es un evento imprevisible, son olas vagabundas, mini tsunamis, que no tiene causas confirmadas por la ciencia y tampoco se sabe si puede volver a ocurrir”, explicó.
Lo concreto es que la situación tomó de manera desprevenida a los turistas que estaban en la playa y la marea subió y se llevó bolsos, reposeras y sombrillas. Quienes estaban nadando tuvieron que ayudarse entre sí para evitar ahogarse. Incluso, quienes estaban presentes en la playa tuvieron que agarrar a sus perros para que nos se los llevara el mar.
Santa Clara del Mar es un balneario apacible de la costa y generalmente suele tener un mar tranquilo y ameno, por lo que esta situación tomó por sorpresa a todos.
Este fenómeno también golpeó en Mar del Plata, Mar Chiquita, Santa Clara del Mar y Camet Norte