Milagro fue apresada luego de encabezar un acampe y una protesta pacífica frente a la Casa de Gobierno de Jujuy, en ejercicio de un derecho constitucional. A partir de ese hecho se desplegó un entramado de causas judiciales, prisiones preventivas extendidas y reencuadres procesales que sostuvieron su privación de libertad en democracia, pese a las denuncias de organismos internacionales que calificaron su detención como arbitraria.
Milagro Sala fue detenida pocos días después de la asunción de Gerardo Morales como gobernador de Jujuy y de Mauricio Macri en la presidencia, en un contexto de reordenamiento político y económico que anticipaba un nuevo ciclo de ofensiva sobre los territorios y los bienes comunes. La organización Tupac Amaru había construido viviendas, trabajo cooperativo, centros de salud y espacios educativos para miles de trabajadoras y trabajadores y sus familias, disputando de hecho la mediación clientelar y el control social que históricamente ejercieron las élites provinciales.
El mensaje fue muy claro: quien desafía al poder real puede ser aislado, expuesto, degradado y castigado sin límites temporales ni garantías efectivas.
Milagro Sala cumple prisión domiciliaria en la capital bonaerense y permanece internada en el Hospital San Roque de Gonnet.
En este décimo aniversario, organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos convocan a una Caravana por la Libertad de Milagro Sala. El jueves 15 de enero, a las 15.30, marchan las Madres de Plaza de Mayo. El viernes 16, la convocatoria parte a las 10.30 desde la Casa de Madres de Plaza de Mayo en CABA, continúa a las 12.00 en Plaza San Martín de La Plata y culmina a las 13.00 en Plaza Moreno. La denuncia del encarcelamiento ilegal vuelve a ocupar el espacio público como una disputa política central.
La movilización se dará en un contexto judicial clave para Sala, ya que hoy 16 de enero cumplen dos tercios de la pena unificada de 15 años de prisión, lo que habilita a su defensa a iniciar el trámite para solicitar la libertad condicional.