Bastián Jerez, el niño de 8 años que el pasado 12 de enero resultó gravemente herido tras el choque entre una camioneta Volkswagen Amarok y un UTV (vehículo todoterreno) en Pinamar, sigue internado en terapia intensiva en el Hospital Provincial Materno Infantil “Victorio Tetamanti” de Mar del Plata con pronóstico reservado. En el último parte médico, las autoridades sanitarias bonarenses informaron que el niño presenta “lesiones cerebrales y cervicales severas”.
De acuerdo al comunicado oficial, este jueves por la mañana se le realizó una resonancia magnética del cerebro y de la columna cervical que confirmó “la presencia de lesiones cerebrales y cervicales severas producto del traumatismo”.
Ante ese panorama, el cuerpo médico que lo atiende en la ciudad balnearia decidió mantener la inmovilización cervical y darle un “seguimiento estricto por equipos de neurocirugía, neurología y terapia intensiva”.
En un reporte anterior, el Ministerio de Salud bonaerense indicó que “durante la tarde de miércoles se intentó retirar de manera programada el respirador para evaluar si el paciente podía respirar por sus propios medios”. Durante el procedimiento, sin embargo, “se evidenció falta de respiración espontánea de probable origen neurológico, por lo que fue necesario reanudar la asistencia respiratoria”, explicó el centro de salud.
También se realizó una interconsulta con el servicio de otorrinolaringología para programar una traqueotomía, con el objetivo de asegurar una vía respiratoria más estable.
Además, precisó el hospital, se realizaron “estudios complementarios para evidenciar daño en sistema nervioso central”, cuyo informe definitivo aún está pendiente.
Debido a su estado de salud, el pequeño “continúa bajo estricto control médico y pronostico reservado”, concluyó el parte médico.