El objetivo de la marcha es dar una muestra de fuerza al Gobierno de Javier Milei y a sus aliados. Para ello, los gremios esperan - según sus pronósticos- que asistan entre 7 y 8 mil personas.
El objetivo final es presentar dos documentos al Centro Cívico de Córdoba, con la idea de que le lleguen a Martín Llaryora.
El primer documento será de carácter nacional y le exigirá al gobernador que, a través de los legisladores de su partido político, vote contra de la reforma laboral.
Los sindicalistas comunicaron que es “urgente” el diálogo entre la gestión de la Provincia y las organizaciones obreras porque, según fuentes gremiales, las modificaciones propuestas desde el Ejecutivo nacional “no tienen ni un punto que sea favorable hacia los trabajadores”.
“Van a venir cerca de 1.500 sindicalistas de cuerpos orgánicos de Buenos Aires. También van a estar todos los estatales y los privados de la provincia”, le confirmó a La Voz una fuente gremial que organiza la movilización.
Asistirán personas de distintos movimientos sociales de la provincia, que se encontrarán con gremios estatales y privados (como los aceiteros, metalúrgicos, personal de casinos, comerciantes).
“Es al revés. El propio gobernador nos tendría que haber llamado a nosotros los gremios. Pero y no lo hizo”, le dijo Ruben Urbano, Secretario General de la UOM Córdoba,al ser consultado si le pedirán una reunión a Llaryora.
Destacó, en este sentido, que la negociación con la Provincia ha sido nula desde que el conflicto empezó a debatirse y que los trabajadores no son “moneda de cambio” para relacionarse con el Presidente.
El segundo documento que presentarán en el Panal estará firmado por los 23 estatales que aportan a la Caja de Jubilaciones, y tiene como objetivo remarcar la oposición a la reforma jubilatoria que llevó adelante Llaryora.