A nivel mundial, las mujeres cuentan con apenas el 64% de los derechos jurídicos que tienen los hombres. De mantenerse el ritmo actual, cerrar esa brecha demandaría 286 años.
El feminismo es un proceso histórico y vigente.
La reforma laboral de Milei, recién puesta en vigencia, tiene efectos específicos sobre mujeres y personas con responsabilidades de cuidado.
Las medidas propuestas debilitan derechos laborales, mecanismos de protección y herramientas de conciliación entre el trabajo y la vida familiar
“Este esquema otorga a la parte empleadora el control sobre el tiempo de trabajo remunerado, lo que dificulta que las trabajadoras puedan planificar y organizar sus jornadas laborales para conciliar sus responsabilidades laborales con las tareas de cuidado y la vida familiar”, señala Gisela Dohm, socióloga y Magister en Desarrollo Humano, integrante del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género y consultora especializada en el abordaje de la violencia y el acoso laboral y de género.
La imposibilidad de organizar con antelación su tiempo, para quienes cuidan, implicaría mayores dificultades para sostener y permanecer en el empleo, o bien tener que destinar parte de sus ingresos para pagar por servicios de cuidado. La ley de “Modernización Laboral” omite un componente fundamental en las desigualdades de género: el tiempo no es un recurso disponible en iguales condiciones para todas las personas. Mientras algunos pueden adaptarse a jornadas de trabajo más extensas y horarios cambiantes, las personas trabajadoras que tienen responsabilidades de cuidado en sus familias enfrentan límites concretos que el mercado no reconoce”, concluye.
Según el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género la evidencia en Argentina muestra que, en el sector privado, la mayoría de los avances en la extensión de licencias por maternidad y paternidad se lograron a través de la negociación colectiva y no por decisiones unilaterales empresariales.
En relación al régimen de licencias la ley no presenta un enfoque modernizador. Mantiene sin modificaciones el esquema previsto en la Ley de Contrato de Trabajo desde 1974, pese a las profundas transformaciones sociales, familiares y económicas de los últimos 50 años.
La única excepción es la modificación introducida por el DNU 70/2023 respecto de la distribución de los días de licencia antes y después del parto, que en la práctica podría restringir el derecho de la trabajadora a optar por la modalidad de su licencia y habilitar situaciones de imposición por parte del empleador, obligándola a trabajar hasta 10 días antes del parto, en lugar de los 30 días originalmente previstos.
Mas Impactos en el empleo femenino
A lo largo de la historia las organizaciones comunitarias han demostrado ser los actores clave para generar confianza y mejorar el acceso real al trabajo inclusivo, con derecho a la justicia, en igualdad de condiciones.

En este tiempo también existe una reacción antifeminista que amenaza con hacer retroceder los avances en el ámbito de los derechos de las mujeres. Y va de la mano del auge de movimientos antidemocráticos que están socavando los derechos humanos y el Estado de derecho en todo el mundo, en nuestro país también.
Entretanto, la financiación destinada a organizaciones de mujeres ha experimentado drásticos recortes en los últimos años, justo cuando activistas, periodistas y supervivientes denuncian un aumento de las amenazas a su seguridad y la de sus familias.
Persisten entonces desafíos importantes, como la resistencia de sectores conservadores, la violencia machista y la necesidad de garantizar la igualdad real en todos los ámbitos. En este contexto, el movimiento feminista demuestra su capacidad de adaptación y su compromiso con la justicia social. Es un motor de cambio imprescindible.