El presidente electo José Antonio Kast asumirá oficialmente la jefatura del Estado el próximo 11 de marzo en la ceremonia de cambio de mando presidencial. El acto marcará la transición entre el actual mandatario Gabriel Boric y la nueva administración que gobernará el país durante el próximo periodo.
El evento de cambio de mando será uno de los hitos políticos más relevantes del calendario institucional chileno y forma parte de la tradición que se lleva a cabo cada cuatro años durante el mes de marzo.
José Antonio Kast, militante del Partido Republicano, de la extrema derecha, asume la presidencia en el inicio de una Administración de derecha. El exdiputado recibe el poder de las manos del mandatario en ejercicio Gabriel Boric, del izquierdista Frente Amplio, en un nuevo giro de la política chilena que desde 2010 apuesta a la alternancia constante entre la izquierda y la derecha. El acto se realiza en la sede del Congreso Nacional, en Valparaíso, y cuenta con una cifra récord de 1.150 invitados. Entre los asistentes confirmados hay presidentes, primeros ministros, reyes, autoridades y representantes políticos del extranjero.
Una de las protagonistas de la ceremonia es la líder opositora venezolana María Corina Machado, que ha sido invitada por Kast. A ella se suman los mandatarios de Argentina, Bolivia, y Ecuador, además de otros ministros. El gran ausente es el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien finalmente no viaja a Santiago para participar del acto. Otros gobernantes cercanos al presidente electo que no vienen al país sudamericano son el mandatario de El Salvador, Nayib Bukele, y la primera ministra de Italia, Georgia Meloni.
A 36 años de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990), llega a La Moneda un presidente conservador como no se había visto en estos años de democracia. La derecha llegó al Gobierno en dos ocasiones con Sebastián Piñera, pero el empresario era un rara avis en su sector político. Con José Antonio Kast vuelve la derecha que conecta con la herencia de Pinochet. Abogado de 60 años, nueve hijos, del movimiento católico Schoenstatt, y fundador del Partido Republicano -que pasó por la derecha a la derecha tradicional- Kast llega con la promesa de un Gobierno de emergencia, centrado en el control de la delincuencia, el freno de la migración irregular y el crecimiento económico. Sucederá a Gabriel Boric, líder de una nueva generación de izquierda, que llegó al poder en 2022 con la idea de que en Chile se enterrara el neoliberalismo.
En Chile se habla de un cambio de un ciclo político porque Kast demostró que, a 52 años del Golpe de Estado contra Salvador Allende, en 1973, resulta posible que un partidario de la dictadura llegue a dirigir el país. Lo hará por cuatro años, hasta marzo de 2030. Llega a La Moneda tras resultar electo en diciembre con el 58% de los votos y luego de transformarse, por el voto obligatorio, en el presidente más votado de la historia de Chile.
El nuevo Gobierno chileno buscará un recorte fiscal de 6.000 millones de dólares en 18 meses, pero el ministro de Hacienda de Kast, Jorge Quiroz, ha arrancado antes del comienzo de la Administración con un instructivo que ordena un recorte transversal del 3% del gasto público para todas las carteras del Ejecutivo. En paralelo, a través de diferentes iniciativas, la nueva Administración busca tomar distancia de Boric y su generación. Junto con anunciar una auditoría a toda su gestión, el nuevo Gobierno busca cambiar lo simbólico. Los funcionarios chilenos a partir de este miércoles deberán seguir un nuevo código de vestimenta. Para hombres: camisa, chaqueta y corbata. Para mujeres: tenidas sobrias y de carácter formal. Mientras, la izquierda chilena se prepara para una larga noche en el Gobierno de Kast.