La tradicional Vigilia por el 44° Aniversario de la Gesta de Malvinas se llevó a cabo en el Monumento a los Caídos de la ciudad de Río Grande y que, como cada año, rinde homenaje a los Veteranos de Guerra.
Con una histórica convocatoria y un profundo sentimiento de soberanía, miles de fueguinos y fueguinas se congregaron a orillas del mar para la tradicional Vigilia que, desde hace tres décadas, es organizado por el Centro de Veteranos de la ciudad.
El Mandatario provincial Gustavo Melella estuvo acompañado por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof y el de La Rioja, Ricardo Quintela; Veteranos de Guerra de distintas provincias; autoridades provinciales; el intendente de la ciudad, Martín Perez; Legisladores provinciales; Concejales de la ciudad; funcionarios municipales, diputados y senadores de Tierra del Fuego y otras provincias; y vecinos, todos bajo la premisa de rendir homenaje a los Veteranos de Guerra.
Melella se refirió a la necesidad de unidad nacional bajo el paraguas de la argentinidad: “Malvinas no tiene que ser la causa de nadie, es de todos” e insistió: “Malvinas tiene que ser la causa de todos”.
Asimismo, resaltó la masiva presencia de una gran cantidad de jóvenes y la importancia de malvinizar los 365 días del año como una política de Estado que defienda la soberanía y la industria.
En la Capital Nacional de la Vigilia de la Gesta de Malvinas, se encendieron 44 antorchas, una por cada año transcurrido desde la guerra con el Reino Unido. Luego el Batallón de Infantería de Marina Nº 5 presentó un simulacro de la «Operación Rosario», como se llamó al desembarco en 1982.
El discurso de Bernardo Ferreyro: memoria, crítica y llamado a la dirigencia
El momento central de la noche estuvo a cargo del veterano de guerra Bernardo Ferreyro, quien pronunció un discurso de fuerte contenido político y soberano.
Ferreyro fue categórico al señalar que el verdadero sentido de la vigilia es “honrar a nuestros héroes que ofrecieron su vida por la dignidad del pueblo argentino”, y denunció el avance británico en el Atlántico Sur, mencionando el reciente paso del buque polar Sir David Attenborough como parte de una estrategia de consolidación territorial.
En uno de los tramos más contundentes, cuestionó a la dirigencia política al plantear:
“¿Qué hacemos nosotros al respecto? Es una pregunta que deben responder nuestros gobernantes”.
El veterano también criticó acuerdos internacionales, políticas diplomáticas y lo que consideró una actitud “condescendiente” frente al Reino Unido, reafirmando que “no hay nada que negociar, simplemente deben devolver las Malvinas”.
Asimismo, introdujo un eje estructural en su mensaje: la educación como herramienta de soberanía. En ese sentido, sostuvo que la recuperación de las islas “será a través de la pluma y la palabra”, y reclamó un sistema educativo de excelencia, sin adoctrinamientos y con una fuerte formación patriótica.
Ferreyro también destacó el valor geopolítico de Tierra del Fuego como provincia bicontinental y llamó a fortalecer el conocimiento y el amor por el territorio. En un pasaje final cargado de emotividad, afirmó:
“Un soldado no muere en el campo de batalla, muere en el olvido”.
Salvas, silencio y memoria viva
La Guardia de Honor del Batallón de Infantería de Marina Nº 5 realizó las tradicionales 44 salvas de honor, una por cada año transcurrido desde la guerra. El suboficial primero Damián Benítez ejecutó el toque de silencio, acompañado por toda la multitud en un instante de recogimiento absoluto.
Luego, la interpretación de la Marcha de Malvinas —a cargo de Triana Aguirre, hija del veterano Aldo Aguirre— cerró el acto con un profundo sentido de identidad provincial, en cumplimiento de la Ley Provincial 1154.