Su esposa Alessandra Minnicelli difundió una comunicación donde detalló que este lunes 6 de abril le “hicieron un cateterismo y encontraron dos lesiones coronarias severas localizadas en arteria descendente anterior y rama diagonal, los médicos le realizaron una angioplastia y le colocaron un stent”.
Allí denunció el proceso judicial como una “causa armada” y dijo que las condiciones de detención agravan las condiciones de salud del ex ministro: “A partir de la fibrilación auricular detectada en el Hospital Interzonal de Ezeiza el 1 de abril y por el estado de riesgo en el que se encontraba, Julio fue derivado de urgencia a CABA el día jueves 2 de abril. Está internado en un Centro de Alta Complejidad en Palermo donde le realizaron estudios de mayor complejidad, incluyendo un ecocardiograma transesofágico y cardioversión eléctrica para revertir el de ritmo cardíaco”.
“Su diabetes, por la que es insulinodependiente, según los médicos oficiales que asisten al Juez de ejecución estaba controlada cuando ingresó. Todos los médicos del planeta saben que condición que la diabetes se asocia con mayor agresividad de la enfermedad coronaria y compromiso vascular y que Julio es un paciente con alto riesgo cardiovascular”, escribió Miniccelli.
“En esa posibilidad concreta de descompensaciones agudas se atiende con urgencia a cualquier ser humano, más aún cuando tenes 76 años y necesitas controles oportunos y eficaces. Está sometido a un inadecuado sistema penitenciario (…) que no permite sostener que Julio esté compensando”, agregó.
Julio De Vido estuvo preso entre 2017 y 2020 y volvió en noviembre del año pasado en relación a la causa conocida como Tragedia de Once. “Personalmente como abogada y conociendo de derecho, de los objetivos de re socialización de la condena prescripta penal que le han impuesto, a la luz de los hallazgos objetivos que acabo de señalar, no puedo entender la crueldad sobre él, que está provocando un agravamiento de su salud y una grosera disminución de su expectativa de vida”.
“Y más aún en una causa armada donde la condena es como ´partícipe necesario de administración desleal por omisión` de control a cargo de otros funcionarios cuando él era Ministro”. Miniccelli concluyó que “por este delito nadie va preso“.