Política - San Miguel

Marcha en reclamo de Justicia por Lucía

Miércoles, 14 de Octubre de 2020

Con gran dolor, familiares y amigos de Lucía Costa se desplazaron desde la plaza San Miguel hasta el Bar donde ocurrió la catástrofe. Las autoridades del Municipio de San Miguel y los dueños del local, no han dado ningún tipo de declaraciones.

La indignación ante la negligencia del Bar y del propio municipio, dio como resultado una gran caravana de personas que se manifestaron con tristeza por las calles de San Miguel en reclamo de Justicia por la muerte de Lucia Costa.

La lágrimas eran moneda corriente en la Plaza central de San Miguel, desde donde arrancó la manifestación. A cuatro días del fallecimiento de Lucía en el Bar "Zar", ubicado en la calle Paunero, entre Rodríguez Peña y Sargento Cabral, se encabezó una marcha multitudinaria.

Pasada las 16 comenzaron a marchar desde la Plaza, hacia la cervecería donde ocurrió la explosión e incendio. Bar que tenía un solo matafuego y no tenía salida de emergencia. Hasta el momento, ninguna autoridad del municipio de Jaime Méndez , ni los responsables del hecho, se comunicaron con los familiares y amigos de Lucía que en todo momento levantaban carteles reclamando dicha responsabilidad.

Al pasar por la municipalidad de San Miguel, el momento más tenso lo protagonizó el padre de Lucía, Pablo Costa, que ante la desesperación del fallecimiento de su hija, víctima fatal de la explosión, reclamaba la presencia del intendente ausente, quién también es responsable por permitir la presencia de personas dentro del lugar e incluso un sobre mesa inflamable y altamente peligroso.

“Desde el intendente para abajo que paguen todos. A mi me arrancaron a mi amiga y yo les voy a arrancar su paz, no van a cerrar los ojos sin ver la cara de Luci”, declaró una de las amigas de Lucía.

La marcha convocada por redes sociales, cadenas de WhatsApp y entrevistas televisivas, permitió que la concentración aumentara a medida que la caravana avanzaba, encabezada por la madre.

Lucía estaba por viajar al Sur antes del comienzo de la cuarentena, pero decidió quedarse. Sin embargo, el incendio se hubiera evitado si las autoridades fueran responsables, y no arreglaran la apertura de un bar en estas épocas y concienticen sobre lo que utilizan como decoración.

"Los chicos internados están mal, no pueden dormir. Tienen la imagen de Lucía quemándose", declaró la madre de Lucía, Lorena. Siete de los chicos que estaban en el Bar están internados y en estado grave: Unos sin piel por las quemaduras y una chica apunto de perder la mano por las quemaduras debido a la gran cantidad de fuego que generó la explosión. 

La causa pasaría de homicidio culposo a homicidio con dolo eventual o por comisión por omisión, lo que podría llevar a penas de cárcel mayores a los cinco años para el dueño del bar, el encargado y la mesera.

“Que paguen todos los que tengan que pagar. Esto no puede quedar impune. Hoy a Lucía no la tengo más, pero puede ser otra persona mañana", declaró Lorena.

En el Bar esperaban policías que custodiaban el lugar, pero compañeros de Lucía que misionaban junto a ella en la iglesia, se organizaron para reunirse en ronda en la calle y cantar las canciones que compartían antes de la catástrofe del 9 de octubre.

"A Lucía no le alcanzaba con ayudar a las personas, quería que todos ayudaran. Ojalá seamos la mitad de lo que fue ella", expresó uno de sus amigos, quien tomó la palabra cuando el grupo al que pertenecía Costa, Espacio Joven de la Parroquia Catedral de San Miguel.

Finalizando la manifestación, la fachada del Bar se llenó de imágenes de Lucia y Velas electrónicas, para darle un mensaje a las autoridades. Que si hubieran utilizado ese tipo de decoración, Lucía todavía estaría con sus amigos.