El proyecto del senador Ishii establece un esquema de intervención inmediata del Estado provincial para sostener y ampliar la cobertura alimentaria en los sectores más afectados.

Se instruye al Poder Ejecutivo a incrementar de manera inmediata y progresiva las partidas presupuestarias destinadas a comedores escolares, Servicios Alimentarios Escolares (SAE), comedores comunitarios y programas de asistencia alimentaria directa. La medida apunta a reforzar la red de contención existente y evitar situaciones de desabastecimiento o deterioro en la calidad nutricional.
La iniciativa de Ishii incorpora un mecanismo de actualización automática bimestral de los montos asignados a los programas alimentarios, tomando como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Este punto busca garantizar previsibilidad y sostener el valor real de las prestaciones frente a la inflación, evitando el desfasaje entre la asignación presupuestaria y el costo efectivo de los alimentos.
El proyecto también prevé que la autoridad de aplicación sea designada por el Poder Ejecutivo, con facultades para coordinar acciones con municipios y organizaciones territoriales, optimizando la distribución de recursos y la llegada efectiva a los beneficiarios.
"Resulta indispensable que el Estado provincial reasigne sus recursos con criterios de estricta prioridad social", planteó Ishii, a la vez que agregó que "debe prevalecer por sobre la ejecución de obras o erogaciones que no resultan esenciales o urgentes para la vida cotidiana de la población".
Desde el entorno del senador se destacó que la propuesta “pone en el centro una de las urgencias más sensibles de la provincia” y que “no se trata solo de asistir, sino de garantizar un piso básico de dignidad en un contexto económico complejo”.
La declaración de la emergencia alimentaria constituye una herramienta clave para agilizar decisiones administrativas, reforzar partidas y priorizar recursos en función de la urgencia social, en un escenario donde los indicadores de vulnerabilidad muestran una presión creciente sobre los dispositivos de asistencia.
Con este proyecto, Ishii busca instalar en la agenda legislativa una respuesta concreta y de rápida implementación, orientada a sostener el tejido social en uno de los momentos más delicados para amplios sectores de la población bonaerense.
En las últimas horas, los intendentes recibieron la noticia de recortes en el programa MESA, un dispositivo de asistencia alimentaria que se implementa en la provincia de Buenos Aires como complemento del SAE y que consiste en la entrega mensual de módulos con productos secos destinados a las familias de estudiantes que asisten a escuelas públicas.
La iniciativa surgió en el contexto de la pandemia, cuando la suspensión de la presencialidad obligó a reemplazar el esquema tradicional de comedores escolares por un sistema de entrega directa de alimentos. Con el regreso a las aulas, el programa se mantuvo como una herramienta adicional dentro de la política alimentaria bonaerense.
Actualmente, la distribución de los módulos se canaliza a través de las instituciones educativas y se articula con el ministerio de Desarrollo de la Comunidad, los municipios y los consejos escolares.