Luego de exhaustivos pedidos a partir de un delicado cuadro de salud, la Cámara Federal de Casación Penal resolvió otorgar la prisión domiciliaria al exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, quien hasta ahora cumplía condena en el penal de Ezeiza por su responsabilidad en la Tragedia de Once.
La decisión llegó tras semanas de debate y múltiples rechazos previos. Los jueces macristas Carlos Mahiques, Mariano Borinsky y Guillermo Yacobucci fundamentaron el fallo en el delicado estado de salud del exfuncionario, de 76 años, que recientemente sufrió un infarto y presenta un cuadro clínico complejo: diabetes insulinodependiente, hipertensión arterial, fibrilación auricular persistente y antecedentes de accidente cerebrovascular.
El tribunal consideró que el Servicio Penitenciario Federal no podía garantizar la atención médica adecuada dentro del establecimiento carcelario. Por ello, dispuso que De Vido continúe cumpliendo su condena en su domicilio, bajo estrictas condiciones de control y supervisión judicial.
La noticia generó inmediatas repercusiones en el ámbito político y social. Con este fallo, De Vido abandona la cárcel, pero no la condena: seguirá cumpliendo su pena, aunque ahora en el ámbito privado de su hogar.