jueves 14 de mayo de 2026 - Edición Nº1122

Economía | 14 may 2026

RIGI

Un informe del Banco Central desmiente el relato del gobierno libertario

19:12 |Según los datos oficiales, desde la puesta en marcha del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) hasta el cierre de 2025 hubo una salida neta de inversión extranjera directa por USD 4.687 millones.


El régimen entró en vigencia el 8 de julio de 2025 con la promesa de atraer una ola de inversiones millonarias, especialmente en minería, energía y tecnología. Sin embargo, el informe del BCRA reveló que el flujo real de capitales mostró la dinámica opuesta. Aunque el organismo intentó justificar el fenómeno señalando que muchas multinacionales aprovecharon la flexibilización cambiaria para cancelar deudas internas y reorganizar balances, los números dejaron en evidencia que el ingreso de capital productivo todavía no apareció.

Uno de los datos más sensibles del documento surgió del comportamiento de las utilidades empresarias. Durante el cuarto trimestre de 2025, la renta de capital de la inversión extranjera directa alcanzó USD 1.436 millones, pero la mayor parte correspondió a distribución de dividendos y utilidades giradas al exterior. La reinversión dentro del país apenas llegó a USD 241 millones. El contraste mostró una economía donde las compañías obtienen rentabilidad, pero no encuentran incentivos suficientes para ampliar producción, incorporar tecnología o generar nuevos desarrollos locales.

La situación también encendió alarmas sobre el verdadero alcance del RIGI. Aunque el Gobierno difundió anuncios por hasta USD 95.000 millones y proyectó inversiones futuras por USD 140.000 millones, gran parte de esos montos corresponden a proyectos preliminares o todavía no aprobados. Hasta ahora, las iniciativas efectivamente autorizadas rondan los USD 17.000 millones y los desembolsos concretos fueron mucho menores: alrededor de USD 1.388 millones durante 2025 y poco más de USD 1.200 millones en el primer trimestre de 2026.

En paralelo, el Ejecutivo decidió extender por un año más el plazo de adhesión al régimen y ya trabaja en un “Súper RIGI” con beneficios fiscales todavía más agresivos para inversiones tecnológicas. La medida dejó una lectura incómoda incluso entre sectores liberales: si el esquema estuviera generando una llegada masiva de dólares, no habría necesidad de ampliar tan rápido las condiciones excepcionales. Mientras tanto, informes privados empezaron a advertir que la economía argentina sigue atrapada en la lógica de la dolarización defensiva y la fuga de capitales, con un sistema que premia regímenes especiales pero no logra reconstruir condiciones generales de inversión productiva.
 

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