El conflicto de los sectores de la educación se profundiza ante la desidia del gobierno de Javier Milei. Al paro semanal en las universidades nacionales y las clases públicas frente al Palacio de Tribunales se sumaron las tomas en el Colegio Nacional de Buenos Aires y la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, instituciones preuniversitarias vinculadas con la Universidad de Buenos Aires (UBA).
En ambas instituciones, la toma comenzará en la noche del martes, después de las asambleas de los tres turnos. "La única discusión y diferencia dentro de la asamblea fue alrededor de si tomar hoy, mañana o en otro momento del año", relató a la prensa Tomás Aparisi, representante de la agrupación estudiantil Punto de Fuga, minoría en el Centro de Estudiantes del Pellegrini. "Más allá de las distintas posturas políticas que lleva cada agrupación dentro de la escuela, entendemos que la situación dentro de nuestro colegio es insostenible. Nos damos cuenta cuando nuestros docentes renuncian por la falta de salario, que no llegan a fin de mes", continuó.
En su testimonio, Aparisi denunció que la escuela a la que asiste "se cae a pedazos". "Tenemos paredes que están rotas, tenemos goteras. En algunas aulas, agujeros donde literalmente se puede ver el cielo y vemos que esas no son condiciones dignas para cursar", graficó y añadió: "Entendemos que estamos en una escuela privilegiada, porque es una escuela que es reconocida por su prestigio y su calidad académica en todo el país, pero que ese prestigio no es magia, sino que es la vocación y la formación académica de los docentes que hoy están renunciando". Concretamente, contó que, "en lo que va del año", ya "renunciaron 27 docentes".
"Le decimos basta al ajuste que estamos viviendo las universidades y los preuniversitarios, porque sabemos que hay ley, que es parte de la ley argentina, que no se está cumpliendo, que nos reconoce la actualización presupuestaria que no estamos percibiendo", continuó, antes de opinar que el Gobierno nacional decide "en forma ilegal, inconstitucional e inmoral" incumplir la Ley de Financiamiento Universitario.
Además del éxodo de docentes, Aparisi puso el foco en la salida de integrantes del cuerpo de psicólogos del Pellegrini. "El 50% de los psicólogos que trabajaban en nuestra escuela renunciaron en lo que va del año", precisó. "Un estudiante de nuestra escuela, si tiene un problema en la casa, tiene un problema familiar, de consumo o de cualquier otro tipo, está totalmente a la deriva. Porque, salvo que pueda permitirse ir a un psicólogo privado, que es una torta de guita por semana, no tiene ninguna herramienta dentro de la institución", señaló y lamentó: "Nuestra salud mental está totalmente abandonada".
En medio de la ola de amenazas en colegios de todo el país, durante abril, el colegio recibió también mensajes intimidatorios que activaron los protocolos oficiales para resguardar la integridad de los estudiantes y el personal docente. Desde el equipo de conducción del Pellegrini expresaron en ese momento su "absoluto y categórico rechazo" a las manifestaciones en las instalaciones escolares que "promueve discursos de odio, discriminación y amenazas" que "infringen" los reglamentos, como así también "atentan directamente contra los valores de respeto, diversidad e inclusión que son el pilar fundamental" de la institución. Justamente, habían hecho hincapié en la importacia de los talleres y espacios de trabajo con los estuduiantes desde elñ equipo de las tutorías donde "se abordan de manera constructiva, sin perder de vista el carácter pedagógico de cada acción escolar, este tipo de conductas".
