La justicia de San Martín dió su sentencia en la causa por la muerte de Santino ocurrida el 4 de noviembre de 2022. El niño de 4 años falleció de neumonía bilateral tras recibir diagnósticos erróneos en el centro de salud y ser enviado a su casa.
El proceso judicial por la muerte de Santino Godoy Blanco se radicó en el Departamento Judicial de San Martín, desarrollándose las audiencias del juicio oral en el edificio de tribunales ubicado en la calle Belgrano 3910, San Martín. En la etapa de investigación previa (IPP), intervino la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 4 de San Martín. La carátula fue homicidio culposo por negligencia médica.
El debate oral se llevó a cabo en junio de 2026, completando un cronograma de 9 extensas jornadas de audiencias antes del dictado de la sentencia en las que los testimonios aportados por la familia, los peritos forenses y el personal médico expusieron las fallas estructurales y la desatención que sufrió santino. Las declaraciones se centraron en reconstruir las últimas 48 horas de vida de Santino y en demostrar la negligencia médica.
Ferraro Nayla y Moreyra Verónica fueron condenadas a tres 3 años de prisión en suspenso e inhabilitación para ejercer la profesión por 10 años y Rentería Rocha Mirtha fue condenanda a un año de prisión en suspenso e inhabilitación por 5 años.
Comenzaba el mes de Noviembre de 2022 y Agustina, la madre de Santino, notó que el niño se sentía mal. Lo llevó al hospital municipal de San Miguel, Dr R Larcade donde lo atendieron y le dijeron que era una gripe y lo volvieron a mandar a la casa.
Pero los síntomas empeoraron. Por eso, al día siguiente regresaron al centro médico. A las pocas horas, el chiquito falleció por una "neumonía bilateral". Los familiares apuntaron a los médicos y denunciaron abandono y mala praxis.
Agustina, madre de la víctima, relató que la primera vez que visitaron el hospital ubicado sobre la avenida Juan Domingo Perón al 2300 les dijeron que Santino "tenía laringitis y que era un cuadro viral". El mismo día, más tarde, contó que lo volvió a llevar y les comunicaron que era gastroenterocolitis.
"Lo único que le hicieron fue un análisis de orina que dio negativo a infección urinaria y le conectaron un suero para estabilizarlo. Les pedí por favor que le saquen sangre y me dijeron que no porque era un cuadro viral, que le terminaban de poner el suero y nos podíamos ir a casa", explicó la mujer en ese momento.
La doctora que lo había atendido llegó una hora y 20 después de lo acordado, apuntó la madre. "Me dijo que ella también lo escuchaba peor y que le iban a repetir la serie de oxígeno. Intentaron saturarlo con tres saturómetros que no funcionaban".
Y señaló: "Cuando entró en paro, no lo llevaron a terapia intensiva porque estaba vacía. Intentaron reanimarlo durante una hora y no pudieron".
La autopsia determinó que el niño de 4 años falleció por "neumonía bilateral".
La mujer denunció por mala praxis a los profesionales que lo atendieron y, a su vez, aseguró que, en medio de ese momento "horrible", sufrieron "maltrato" por una de las enfermeras del hospital.
"En un día y medio, lo perdimos. Tres o cuatro pediatras y ninguno detectó algo raro".