El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispuso un operativo de seguridad y control de tránsito en las inmediaciones del obelisco en la previa del partido entre Argentina vs. Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026.
El despliegue preventivo contempla la movilización de entre 700 y 800 efectivos de la Policía de la Ciudad, pertenecientes a las áreas de Orden Urbano, la División Despliegue de Intervenciones Rápidas (DIR) y patrullas en moto del Grupo de Apoyo Motorizado (GAM), junto con brigadas de la Superintendencia de Investigaciones y personal de las Comisarías Vecinales 1B y 1D.
La planificación vial dispone el corte total de la Avenida Corrientes desde el Obelisco hacia el Bajo que se dará en los tramos comprendidos entre Libertad y Cerrito, y entre Carlos Pellegrini y Suipacha, así como también a la Diagonal Norte (Roque Sáenz Peña) entre las calles Cerrito y Libertad.
Ante este escenario, se recomienda a los automovilistas evitar por completo la circulación por la zona céntrica y desviar sus recorridos desde la altura de la Avenida Callao.
Como parte del esquema de protección física, se instaló un vallado rodeando la estructura del Obelisco para evitar actos vandálicos. Todo el perímetro y el comportamiento de los concurrentes serán monitoreados de manera constante y en tiempo real a través de las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano (CMU).
Por su parte, el sistema de transporte público sufrirá alteraciones severas, debido a que varias líneas de colectivos de la zona anticiparon que iniciarán una reducción gradual de sus servicios y frecuencias a partir de las 14:00.
La actuación de la Policía de la Ciudad volvió a abrir el debate sobre el empleo de las fuerzas de seguridad en manifestaciones y concentraciones masivas. En los últimos meses, distintas organizaciones de derechos humanos y sectores de la oposición también cuestionaron el uso de la fuerza en operativos realizados por el Gobierno nacional durante protestas sociales y movilizaciones frente al Congreso, donde se denunciaron episodios de represión y un uso desproporcionado de armas menos letales.
Con ese antecedente todavía reciente y mientras la Legislatura busca determinar si el operativo del Obelisco respetó los protocolos vigentes, la Ciudad volverá a desplegar uno de los dispositivos de seguridad más importantes del año para acompañar una nueva convocatoria masiva de hinchas argentinos.