Castellanos también cuestionó el importante operativo de seguridad montado para la visita de Milei a la Bolsa. “Había una terrible cantidad de custodios, policías encubiertos, otros no encubiertos y tipos de civil. Lo único que faltaba era que viniera el FBI”, ironizó. El ingeniero asistió al acto con un bastón y relató que, tras el incidente, fue trasladado a otra sala del edificio, aunque permaneció dentro de la institución.
Según contó, luego del intercambio con el Presidente le pidieron que dejara de hablar. Sin embargo, las autoridades de la Bolsa de Comercio rechazaron un pedido de ceremonial de Presidencia para retirarlo del lugar. De acuerdo con distintas versiones, la respuesta fue contundente: al tratarse de un socio vitalicio de la entidad, no serían los anfitriones quienes lo expulsaran. Si el Gobierno pretendía hacerlo, debía asumir esa decisión por su cuenta.
Antes de retirarse, Castellanos también respondió al calificativo de “kuka” que le había dedicado Milei durante el acto. Lejos de evitar la definición política, sostuvo: “El mejor presidente en 50 años, cuando estaba vivo, fue Néstor Kirchner”. Con esa frase dio por terminado un episodio que terminó convirtiéndolo en uno de los protagonistas de la jornada.
El cruce comenzó mientras Milei exponía sobre la marcha de la economía frente a empresarios, funcionarios y representantes del sistema financiero reunidos para celebrar el aniversario de la Bolsa de Comercio. En un tramo de su discurso, el Presidente cuestionó a los gobiernos “populistas” por haber dejado un elevado déficit fiscal y aseguró que su gestión había revertido esa situación.
Desde el auditorio, Castellanos interrumpió el discurso con una observación que puso en duda el presente económico. La respuesta presidencial fue inmediata. Milei defendió el ajuste implementado por su gobierno, aseguró que completará su mandato, afirmó que buscará la reelección y prometió “cien años de liberalismo”. Luego elevó el tono del enfrentamiento y lanzó una frase dirigida al asistente: “Si no te gusta, andate a Cuba”.
El Presidente no dio por terminado el intercambio. Minutos después volvió a dirigirse al mismo hombre desde el escenario. “¿Por qué no te alquilás un salón y te vas a hablar si tenés tantas ganas? Tenés una carrera si te gusta hablar tanto, kuka”, le respondió, desviándose nuevamente del discurso preparado para el acto.
La escena sorprendió porque ocurrió en uno de los ámbitos donde Milei suele recibir un respaldo casi unánime. La Bolsa de Comercio reunió para la ocasión a buena parte del gabinete nacional, empresarios y referentes del mercado financiero, un público habitualmente alineado con las principales medidas económicas del Gobierno. Sin embargo, la intervención de un histórico socio de la propia institución terminó desplazando el eje del acto y convirtiéndose en la imagen política más comentada de la jornada.