La concentración comenzó por la tarde y se extendió sobre Broadway y la Séptima Avenida, con grupos de residentes, turistas y simpatizantes que viajaron especialmente para acompañar a la Selección.
Según medios locales, como NBC New York y Telemundo, las autoridades evalúaron trasladar parte del encuentro a Central Park si la afluencia continuaba aumentando, debido a la capacidad limitada del área y al alto flujo de visitantes durante el fin de semana.
Los hinchas entonaron cánticos, desplegaron banderas y grabaron mensajes de apoyo destinados al plantel argentino. Asociaciones de residentes coordinaron puntos de encuentro alternativos en Bryant Park y Hudson Yards, mientras que bares argentinos de Manhattan y Queens reportaron reservas completas para el día del partido.
La policía de Nueva York mantuvo cortes parciales y presencia reforzada en Times Square para evitar bloqueos de tránsito y garantizar la seguridad de peatones y turistas.
Con el banderazo ya instalado como una de las mayores movilizaciones de hinchas extranjeros en la ciudad, Nueva York vivió una jornada de festejos masivos en la previa del duelo decisivo entre Argentina y España.