La marcha tiene razones de fondo, con números alarmantes. Detrás de esas cifras que empiezan a naturalizarse hay miles de científicos que abandonaron sus lugares, otros miles que debieron sumar otros trabajos para sobrevivir, cientos de proyectos frenados, otros cientos de proyectos que se mantienen como pueden, sin insumos ni inversión; en definitiva, pérdida de soberanía y desarrollo.
Desde el sector universitario acotaron: “Defender la educación pública es defender nuestros derechos y el desarrollo de todo el país. Defendamos la Universidad Pública. En democracia, la ley se cumple”. El paro llega tras una decisión judicial que confirmó la vigencia de la cautelar por el cumplimiento de los artículos clave de la ley, mientras se resuelve la cuestión de fondo sobre su implementación.
“¡Me pongo la camiseta para defender la ciencia argentina!”, es la propuesta para este miércoles 12 de agosto a las 16 en el Obelisco y en distintos puntos del país, en el marco de la jornada federal en defensa de la ciencia, la tecnología y la universidad pública. En paralelo se desarrollará un paro universitario este miércoles, en respuesta a la falta de cumplimiento que sigue afrontando el Gobierno ante la Ley de Financiamiento que fue votada por el Congreso y apoyada en la Justicia. La norma ya se acerca a los 300 días de no acatamiento.

En su último informe que contiene el análisis pormenorizado del presupuesto en ciencia, tecnología y universidades, el Grupo EPC señaló que la Agencia I+D+I es el organismo del sector más perjudicado: perdió el 87,8% de su presupuesto en los últimos tres años. Se perdieron cientos de becas y proyectos de desarrollo.
La degradación del ex Ministerio de Ciencia y Tecnología (MINCyT) a una subsecretaría, hoy acéfala, en la órbita de la Secretaría de ICT se plasmó presupuestariamente en una caída del 85,3% de la ejecución de su presupuesto, medida en términos reales entre 2023 y 2026.
Para el año en curso, la proyección del presupuesto genuino de la Secretaría cae un 32,4% interanual: se ubicará a 90,5 puntos reales por debajo del máximo de 2014 y a 82,9 puntos del nivel que tenía en 2007.