Es el tercer Día del Maestro bajo la gestión libertaria y, mientras Javier Milei encabeza un acto en agradecimiento a la labor docente, estos atraviesan un dramático momento, con una pérdida salarial que ya acumula cerca del 30% desde septiembre de 2023 para un maestro de grado con 10 años de antigüedad y una fuerte reducción del financiamiento educativo nacional.
Según advierte un informe de CTERA, el salario de bolsillo de ese docente pasó de representar $1.541.860 a precios de junio de 2026 en septiembre de 2023 a $1.081.158 en junio de este año, lo que implica unos $460.700 menos por mes en términos reales. Para recuperar el poder adquisitivo de junio de 2015, los salarios deberían aumentar 42% por encima de la inflación.
La pérdida salarial avanzó junto con el recorte del gasto educativo: desde 2023, el presupuesto de la Administración Pública Nacional cayó 34,4% en términos reales, mientras que Educación y Cultura retrocedió 45,9%, Educación Obligatoria cayó 77% y la inversión en infraestructura educativa se desplomó 95,8%. En 2026, además, los programas de la Secretaría de Educación, sin contar universidades, tienen asignaciones 79,2% inferiores a las de 2023.
El repliegue nacional también modificó cómo se sostiene el sistema: en 2024 la Nación financió apenas el 20,1% del gasto educativo consolidado, frente al 26,8% de 2023, mientras las provincias pasaron a cubrir el 79,9%. El FONID dejó de funcionar desde 2024 y el Fondo de Compensación Salarial no tuvo ejecución en 2025 ni en lo que va de 2026.
El retiro de recursos nacionales también profundizó las diferencias entre jurisdicciones: a junio de 2026, un maestro de grado con 10 años de antigüedad cobraba $2.521.570 brutos en Neuquén, mientras que en Mendoza percibía $935.450, una brecha superior a $1,58 millones para el mismo cargo. Santiago del Estero y Santa Cruz superaban los $1,8 millones, mientras Tierra del Fuego y Córdoba estaban por encima de $1,6 millones.
En el último año, Santiago del Estero registró la mayor recomposición, con 106,1%, seguida por Corrientes con 56,8%, mientras Catamarca, Tucumán y San Juan superaron el 40%. En el otro extremo, Chaco tuvo una suba de apenas 6,8%.
Aun así, nueve provincias -entre ellas Buenos Aires, San Luis, Tucumán, Jujuy, Entre Ríos, Catamarca, La Rioja, Misiones y Mendoza- quedaron por debajo de $1,2 millones, una diferencia que, según Curcio, deja una caída salarial de entre 17% y 20% en el promedio del sector público provincial.