El planteo de Bullrich comenzó al enterarse de los cambios que la semana pasada aparecieron sin aviso en la Ley de Discapacidad, una situación que había atribuido al área del ministro de Economía, Luis Caputo. En ese momento calificó la modificación como “una bomba atómica”, reclamó que no la tomaran “de tonta” y sostuvo que las novedades habían llegado “de golpe” pese a que el tema ya estaba siendo discutido en el Congreso.
Ahora, la senadora sostuvo que tanto ella como Martín Menem desconocían los detalles sobre Discapacidad que finalmente fueron incorporados al proyecto de Presupuesto y cuestionó la explicación de Santilli, quien había dicho que ella se retiró antes de la reunión de la Mesa Política. “Lo voy a discutir con Santilli, porque no vale decir una cosa que no es”, respondió Bullrich, y aclaró que en el encuentro se habían abordado las pautas generales del Presupuesto, pero no ese capítulo específico.
La discusión también reavivó las diferencias dentro del oficialismo sobre la estrategia para avanzar con la iniciativa. Bullrich recordó que ya había advertido las dificultades que podía generar el tema durante el tratamiento del Presupuesto anterior: “Yo avisé que discapacidad no iba a pasar”, sostuvo, y planteó que insistir nuevamente con una medida que puede provocar un rechazo en el Congreso podría terminar llevando al Ejecutivo a tener que vetarla.
En ese marco, la senadora cuestionó que el Gobierno vuelva a avanzar por una vía que, según planteó, ya había demostrado ser conflictiva y reclamó separar los aspectos centrales del Presupuesto de aquellos que pueden resolverse mediante otras herramientas.
“¿Chocamos tres veces contra la misma piedra?”, preguntó, aunque aclaró que su planteo no implica desatender a las personas con discapacidad y defendió mantener el superávit fiscal como uno de los principios que el oficialismo debería preservar.