Poco antes del inicio de las conversaciones, el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, anunció que ambas partes habían prorrogado la tregua comercial, que expiraba el 10 de noviembre próximo.
El funcionario estadounidense precisó que el acuerdo se extenderá hasta el 10 de enero, según anticiparon medios internacionales.
“Grandes avances”, según Trump
El presidente estadounidense afirmó que con su homólogo chino lograron“grandes avances” en los asuntos que afectan a los dos países, y destacó asimismo el respeto mutuo.
Al comenzar su discurso, Xi agradeció al presidente Trump y a su esposa la cálida hospitalidad y felicitó a Estados Unidos por el 250º aniversario de su independencia, celebrado recientemente.
Trump, acompañado por la primera dama, Melania Trump, recibió frente a la Casa Blanca a Xi Jinping, quien arribó junto con su esposa, Peng Liyuan.
“En mayo tuvimos, el gran honor de visitarlo en Pekín, donde recibió a nuestra delegación con una hospitalidad espectacular y muy cálida. Es un honor para nosotros recibirlo en Washington, mientras el presidente Xi se convierte en el primer líder chino en realizar una segunda visita de Estado oficial a Estados Unidos”,declaró Trump durante la ceremonia conjunta.
Por su parte, Xi afirmó: “Ante los cambios de gran trascendencia histórica que atraviesa nuestro mundo, China y Estados Unidos, como dos grandes potencias, tienen hoy la responsabilidad histórica de impulsar el desarrollo y el progreso de la humanidad”.
Antes de la reunión, Trump afirmó que la inteligencia artificial ocuparía un lugar destacado en las conversaciones.
“La superinteligencia (SI) será un tema clave de discusión, pero quiero dejarla exactamente donde está. Esa es también la postura de China. ¡Nuestra salvaguarda es el Departamento de Justicia!”, escribió Trump este jueves en Truth Social.
Xi Jinping llegó el miércoles por la tarde a la Base Conjunta Andrews para realizar una visita de Estado a Estados Unidos por invitación del presidente estadounidense.
En un discurso escrito, Xi afirmó que “China y Estados Unidos deben ser socios, no rivales” y que “deben trabajar en la misma dirección para promover una relación estable, caracterizada principalmente por la cooperación, una competencia moderada, diferencias controlables y una paz duradera, forjando un camino correcto para que dos grandes potencias coexistan adecuadamente en la nueva era”.
“Hoy, nuestros dos países contribuirán, una vez más, a la belleza del mundo. Me siento orgulloso de la relación entre nuestros dos países. Avances en los asuntos que enfrentan nuestros dos países. Trabajando juntos, el presidente Xi y yo hemos logrado enormes avances en los asuntos que enfrentan nuestros dos países”, agregó.