La operación fue gestionada por la Jefatura de Gabinete, a cargo de Diego Santilli, mediante una contratación directa por compulsa abreviada por urgencia. Según la información publicada por La Nación, se invitó a tres empresas a participar, pero solamente DF Entertainment presentó una propuesta económica.
El Gobierno justificó la modalidad elegida por la proximidad de las fechas, la magnitud de las actividades y la complejidad operativa de organizar dos encuentros multitudinarios. Según fuentes oficiales citadas por ese medio, la propuesta atravesó evaluaciones técnicas, administrativas, económicas y jurídicas, y el procedimiento fue publicado en el portal de contrataciones públicas COMPR.AR.
DF Entertainment es una de las principales productoras de espectáculos del país y está vinculada a la organización de festivales como Lollapalooza Argentina, además de recitales internacionales de gran convocatoria. La empresa confirmó que tendrá a su cargo la coordinación y producción integral de ambos actos.
El servicio comprende el montaje de escenarios y estructuras, sonido, pantallas, conectividad, coordinación de proveedores, control de accesos y asistencia sanitaria, entre otras tareas necesarias para recibir a una multitud que podría alcanzar los dos millones de personas, según las estimaciones difundidas sobre la convocatoria.
Los $8.690 millones corresponden a la producción de las dos actividades previstas en Palermo, no al costo total de la visita papal. El operativo general involucra también a la Iglesia, al Gobierno nacional y a las administraciones provinciales y locales, que deben coordinar los aspectos logísticos, de seguridad y de infraestructura de las actividades previstas en sus respectivas jurisdicciones.
La contratación tampoco es el único gasto vinculado con los actos de Buenos Aires. Según informó el portal Letra P, el Gobierno avanzó por separado con la contratación de estructuras y vallados para el operativo, por más de $4.500 millones. Ese servicio contempla, entre otros elementos, tarimas, torres técnicas y miles de metros de vallado para ordenar la circulación de los asistentes.
La organización de la visita se desarrolla, además, con aportes privados y donaciones destinados a cubrir parte de los gastos que corresponden a la Iglesia. De acuerdo con información publicada por La Nación, la Conferencia Episcopal Argentina ya había reunido más de tres millones de dólares entre sus aportantes.
El costo de organizar una visita papal también puede medirse a partir de experiencias internacionales. Según un informe de la Conferencia Episcopal Española citado por Letra P, la visita de León XIV a España demandó 29,3 millones de euros. Los recursos provinieron de empresas y entidades civiles, instituciones eclesiásticas, administraciones públicas y donaciones.
En la Argentina, la contratación de la producción de los actos de Palermo vuelve a poner en discusión cómo se distribuyen los gastos de un acontecimiento religioso de escala internacional y qué controles se aplican al uso de los fondos públicos.
La visita de León XIV está prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. El programa incluye actividades en Buenos Aires, Luján y Córdoba, con celebraciones religiosas y encuentros institucionales.